Dos veteranos bielorrusos de la 2ª Guerra Mundial se besan junto a un retrato de Stalin el Día de la Victoria.
Un soldado ruso debajo de un cartel publicitario en el que se lee “¡Bienvenidos!” cerca de la ciudad de Dzhava.
Pescadores furtivos bielorrusos beben vodka en el lago Minskoe en las afueras de la capital. El kilo de lucio se vende a 3 dólares americanos en el mercado. El sueldo medio es de 75 dólares al mes.
Un soldado recolecta patatas en una granja. La agricultura bielorrusa, no puede sobrevivir sin el apoyo militar y del Estado.
El fotógrafo Viktor Drachev, nacido en Yalta, trabaja para la agencia France Presse. Muestra con su cámara una visión de las gentes de Bielorrusia, Ucrania y Georgia, sus peculiares circunstancias y costumbres. La particularidad de estas fotos radica en su forma de tratar una realidad complicada e incluso dramática sin recurrir a la tragedia. Incluso a veces un humor sutil con dosis de cariño impregna sus imágenes. Un fotoperiodismo poco habitual. Esta exposición no ha sido vista en España.